Diagnóstico de datos y sistemas
Ver claro antes de comprar o construir.
Entiende qué tienes, qué está fallando y qué conviene hacer. El diagnóstico pone en orden el mapa de tus datos, sistemas, procesos y dependencias, y lo convierte en prioridades argumentadas y una hoja de ruta por fases.
Para qué sirve
Para decidir con el mapa delante.
No es una llamada comercial ni un trámite previo: es un trabajo corto de análisis que responde tres preguntas —qué tienes, qué está fallando y qué conviene hacer primero. El resultado es tuyo y se sostiene solo.
Qué decisiones permite tomar
Qué comprar, qué renovar y qué no contratar todavía.
Qué construir primero y qué puede esperar.
Qué consolidar o apagar de lo que ya existe.
Dónde tienen sentido la automatización o la IA —y dónde no.
Cuándo conviene
Situaciones que lo piden.
- Cada informe cuenta una versión distinta y nadie sabe cuál es la buena.
- Vas a comprar o renovar una herramienta y no sabes si encaja con lo que ya tienes.
- Los sistemas no se hablan y los huecos se rellenan a mano.
- Hay intención de «hacer algo con IA», pero no una prioridad argumentada.
- Cada cambio rompe algo en otro sitio y ya nadie quiere tocar nada.
Y cuándo no hace falta
Si ya sabes qué necesitas —un chatbot para tu web, una integración concreta, una formación—, no te haremos pasar por un diagnóstico. Se empieza por una conversación y, si el problema está acotado, se aborda directamente.
Piezas dispersas
Datos, herramientas y procesos sueltos, sin un mapa que los conecte.
Dependencias visibles
Se ve qué depende de qué, y dónde están los cuellos de botella.
Prioridades
Qué conviene abordar primero, ordenado por impacto y esfuerzo.
Mapa y hoja de ruta
Un plan por fases: qué hacer, en qué orden y por qué.
Qué analizamos
Los datos, y todo lo que los rodea.
El problema casi nunca es una sola pieza: es cómo encajan las piezas. Por eso el diagnóstico mira el conjunto.
Datos
Dónde viven, cómo se duplican y en qué estado llegan a quien decide.
Sistemas
Qué hay contratado y desarrollado, qué se solapa y qué se infrautiliza.
Procesos
Dónde hay trabajo manual, retrabajos y cuellos de botella.
Dependencias
De qué proveedores, integraciones y personas clave depende cada pieza.
Decisiones en curso
Compras, renovaciones y desarrollos que conviene contrastar antes de firmar.
Y si usas sistemas de IA, el diagnóstico también mira qué te aplica del AI Act y dónde estás respecto a lo que exige.
Qué recibes
Un documento de trabajo, no un tomo.
Todo el diagnóstico se entrega en un único documento pensado para decidir: se lee en una reunión y se usa durante meses.
Escrito para tu contexto, con tus sistemas y tus nombres. Nada de plantillas rellenas.
Diagnóstico de datos y sistemas · índice
- Mapa de datos, sistemas y dependencias
- Problemas y fricciones observadas
- Prioridades argumentadas
- Riesgos y condicionantes
- Oportunidades de integración, automatización e IA
- Hoja de ruta por fases
- Siguiente decisión recomendada
Cómo se realiza
Cinco pasos, sin teatro.
Conversación de contexto
Qué te preocupa, qué has intentado y qué decisión tienes delante.
Revisión
Sistemas, datos, procesos y la documentación necesaria, con el acceso que acordemos.
Contraste
Con las personas implicadas, cuando corresponda: quien opera el día a día sabe dónde duele.
Síntesis y priorización
De lo observado a prioridades argumentadas, con sus riesgos y dependencias.
Entrega y decisión
El documento sobre la mesa y una conversación para decidir el siguiente paso.
El alcance —número de sistemas, procesos y personas implicadas— se confirma en la primera conversación, y recibes una propuesta por escrito antes de empezar.
Qué sucede después
Tres salidas. Las tres son un buen resultado.
El documento es tuyo y no te compromete a nada. A partir de ahí:
No hacer nada todavía
A veces la conclusión honesta es esperar. El mapa queda, y sigue valiendo cuando llegue el momento.
Ejecutar una prioridad con Dateliers
Integración, automatización, un asistente o dirección temporal: se presupuesta por separado, con alcance cerrado.
Que lo ejecute tu equipo u otro proveedor
La hoja de ruta está escrita para que cualquier equipo competente pueda seguirla. Sin dependencia de nosotros.
Preguntas
Antes de solicitarlo.
¿Es una auditoría?
Comparte método con una auditoría de datos y sistemas —inventario, evidencia, contraste—, pero el resultado no es un expediente de cumplimiento: es una base para decidir. Prioridades argumentadas y una hoja de ruta, no un informe que se archiva.
¿Necesito un diagnóstico para contratar un chatbot?
No. Un chatbot estándar para tu web se aborda directamente, con su propio alcance y presupuesto. El diagnóstico tiene sentido cuando el problema cruza varios sistemas o hay una decisión mayor por delante.
Ya sé lo que quiero construir. ¿Tengo que pasar por el diagnóstico?
No. Si la decisión está tomada y el alcance está claro, se trabaja directamente. Solo te lo propondremos si vemos que la decisión depende de piezas que aún no están sobre la mesa —y te diremos por qué.
¿Cuánto cuesta?
Depende del alcance: número de sistemas, procesos y personas implicadas. Se confirma en la primera conversación y recibes una propuesta por escrito antes de empezar.
¿Podéis hacer solo el diagnóstico y que lo ejecute otro proveedor?
Sí. La hoja de ruta se entrega para que la ejecute tu equipo o quien tú decidas. Si quieres, seguimos; si no, el trabajo queda igualmente completo.
¿Qué necesitáis de nosotros?
Acceso a las personas y a los sistemas que acordemos, y la documentación que exista. No hace falta preparar nada especial: parte del valor es ver las cosas tal y como están.
Hablemos
El siguiente paso es una conversación.
Cuéntanos qué está pasando y te diremos con honestidad si el diagnóstico es lo que toca —o si conviene empezar por otro sitio.
Una primera llamada de 30 minutos con interlocución senior directa, sin compromiso y sin discurso comercial.